
Mi hijo Enzzo, fruto de un desliz con mi sobrina Sefora. Os aseguro que fue sólo un desliz, no penséis que soy un depravado. Enzzo, de pequeño, era bastante gamberro. Nada que ver con lo que es ahora. A veces yo aprovechaba su fogosidad para que me ayudara en algunas tareas, como en este caso, donde él solito atacó una base de un ejército extranjero, por defender el honor de su padre.
Y es que es tan buen hijo que me emociono cuando lo pienso.
Nessun commento:
Posta un commento