
Mi querido hijo Enzzo, tras pasar por las mejores universidades americanas, consiguió, no sin un esfuerzo económico por mi parte, su título de abogado.
Estudiaba tanto que descuidó su trato con las mujeres, hasta que ya de vuelta a nuestra tierra conoció a Sonia, de quien se enamoró enseguida. Ahora son novios aunque apenas se ven, ya que Enzzo está perfeccionando su formación en Palermo, aprendiendo nuevas tácticas para ganar pleitos. Espero que le sirva, proque hasta ahora no ha ganado ninguno. No sólo desconocía las leyes de nuestro país, sino que tenía pérdidas de memoria en pleno juicio, cosa que heredó de mí.
Así que al final siempre me tocaba tirar de talonario para que se hiciera justicia.
-----
P.D.: Por si a alguien le interesa, Enzzo es ya un hombrecito, pero sigue inmaculadamente virgen. Él sí esperará al matrimonio.
Nessun commento:
Posta un commento