
Alguien siembra la cizaña en nuestro jardín.
Pero conozco tanto a mis enemigos como a mis amigos, así que es fácil distinguir lo fructífero de lo deleznable.
Sólo cinco personas, la Santísima Trinidad, su delegado en la Tierra nuestro amigo el Papi y yo, conocemos el secreto de la familia, bien guardado en un Stradivarius.
Y eso es lo que nos hace invencibles. No es el dinero, no es el poder, no es la fuerza.
Es el conocimiento.