
Lamentablemente, el juicio contra nuestro Dom "el piloto", también conocido como "el Moro", terminó como el rosario de la aurora.
El juicio fue totalmente legítimo, y el acusado contó con la defensa de oficio a cargo del iletrado Avril.
No sólo no encajó bien la sentencia (dos meses y un día de baneo), sino que utilizó sus privilegios en el grupo para"ejectarnos" de allí a todos los presentes, por lo que me vi obligado a su expulsión con deshonra de nuestro grupo, con le objetivo de mantener la paz y cordialidad que siempre nos caracterizó.
Posteriormente se celebró el juicio contra mi amada hija Vida, que terminó con la condena de la testigo Selenne y una pequeña sanción a mi hija por colaboradora necesaria. No obstante, ella puede recurrir la sentencia y se puede celebrar la vista de apelación.
Os mantendré informado de todo lo que pueda, ya que los acontecimientos se precipitan a una velocidad de vértigo.
Saluti a tutti.