
Sé que a Luca Brasi no le hace ni pizca de gracia ejercer de camarero, aunque sea provisionalmente. Su especialidad no es precisamente servir combinados a la gente malcriada de la ciudad.
Pero también sé que su fidelidad es total y que no le duele en prendas hacerlo.
Claro que a menudo tiene que "morderse el gatillo", como él dice.
Sed comprensivos con él. Pronto contrataremos al camarero idóneo.
Saluti.
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