
Mandé a mi hombre de confianza, mi fiel amigo Luca Brasi a ver si con su poder de persuasión conseguía algún trato para no entrar en conflictos con los grupos de motoros de Texas, California y Australia.
El caso es que consiguió reunirse con los grandes jefes y un subordinado de su clan tuvo la infeliz idea de dispararle.
Eso fue una evidente declaración de enemistad.
Nosotros hemos agotado toda la vía diplomática, así es que nos disponemos a diseñar la vía ejecutiva.
Todos los hombres que estéis disponibles, mandadme un Im para recibir instrucciones y de paso recuerdos para la familia.
El bueno de Luca ha quedado ahora marcado para siempre, con terribles cicatrizes en el rostro y notables daños psíquicos.
Nessun commento:
Posta un commento