
Recibimos la inesperada visita nada menos que de Don Vito Corleone.
Algo extraña, por dos razones: Don Vito Corleone es coetáneo de mi abuelo Don Tomasino, que en paz descanse. Y sin embargo, se le ve relativamente joven, con un asombroso parecido a Marlon Brando, que también descansa en paz.
Por otra parte, Don Vito Corleone ya fue enterrado hace años. Así que, me dije: éste no puede ser él.
Dada la situación de alarma en que nos encontrábamos en ese momento, con constantes ataques y amenazas, todos los muchachos sospecharon de esta inusual visita.
Al final descubrimos que era un impostor. No obstante, dado su buen comportamiento y educación, vimos que, aunque era impostor, no era un emisario de nuestros enemigos, sino simplemente una amiga conocida que disfrazó al bueno de Abelino, quien pretendía enriquecer su ego, ascender en la escala social y de paso tomarnos un poco el pelo.
¿Qué nos llevamos de todo esto? Nosotros un buen rato y él una copa de buen vino siciliano (cuando rechazó el anisete ya supe definitivamente que no era él).
Por la memoria de Don Vito, y también de Marlon Brando y Francis Ford Coppola, vaya este trago.
¡Saluti!
Nessun commento:
Posta un commento