giovedì 5 marzo 2009

La devil-idad del cardinale


El corazón de nuestro cardenal palpitaba acelerado cuando vio aparecer a Sonia en el confesionario.
Él es capaz de perdonar los pecados ajenos, pero ahora debe encontrar la forma de limpiar su propio pecado de pensamiento.
Se ha dado cuenta de que él también es vulnerable a las debilidades carnales.
Y ha encontrado la suya. Lleva días sin comer apenas un mendrugo de pan y vino.
Ha pegado el libro sagrado a su mano derecha con Loctite para tratar de evitar lo inevitable...

Nessun commento:

Posta un commento